Soy Mohamed Merouan Dehbi, un chaval de 22 años que está en un proyecto de SERCADE en Zaragoza que aborda la exclusión residencial y la incorporación social y os quiero compartir mi experiencia de estos últimos años.
En Argelia vivía con mi familia y llevaba una vida normal de estudiante. Pero me di cuenta de que mucha gente que terminaba de estudiar no encontraba trabajo si no era "en negro", y cuando se encontraba. Esto me animó a salir de mi país y buscar alternativas y una buena vida, pudiendo trabajar dignamente.
Vine a España con otros 4 amigos. Un grupo de personas nos organizamos: compramos unas herramientas, una patera, un motor de 60 caballos, gasolina y nos echamos al mar.
Salimos de Argel hace 5 años, en septiembre de 2021, y llegamos a Ibiza. Nos detectó la guardia civil en el mar y nos trasladó a un centro de acogida donde nos acogieron muy bien. Tenía 17 años y comencé a darme cuenta de que hay cosas nuevas en la vida: ahí es donde abrí los ojos a la vida. Pasé en Ibiza 2 años, de los que guardo buenos recuerdos.
Para mí, las cosas más difíciles de encajar eran no saber el idioma, no poder trabajar y no poder integrarte con la gente, integrarme con la cultura en general. Espero que la gente de aquí entienda lo difícil que es estar viviendo en una cultura y cambiar a otra y a otro modo de vida.
Hay cosas que me han ayudado en mi camino de integración: hacer todo lo posible para ir a clase de hablar español, hacer una formación, no meterme en líos como los robos o las drogas e intentar llevarme bien con la gente. Valoro positivamente haber mejorado mi situación "de papeles" y disponer de un permiso de trabajo.
Me gustaría pedir al gobierno y a las administraciones que entiendan la situación de la gente que viene de otros lugares, ya sea mora, latina o de otros sitios, y que les faciliten las cosas en temas como extranjería, acceso a vivienda o acceso al trabajo. Porque la verdad es que es duro estar aquí.
Doy las gracias a SERCADE porque han estado conmigo, en todos los momentos, acompañándome. Es una buena asociación, que hacen sentirte como en tu casa y “me dieron la oportunidad de volver a estar de pie porque estaba tocando fondo y he vuelto a estar vivo”. Yo solo no habría podido llegar donde estoy.
¡Muchas gracias!